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“…La oposición de la metáfora y la metonimia es fundamental ya que lo que Freud puso originariamente en el primer plano de los mecanismos de las neurosis, como en el de los fenómenos marginales de la vida normal o del sueño no es ni la dimensión metafórica ni la identificación, sino lo contrario…”

(J. Lacan, Seminario 3 Las psicosis, p. clase 2 de mayo de 1956)

 

 

Responsable: Jorge Agüero

 

 

Fundamentación

 

La intención de nuestro programa es transmitir a la comunidad psicoanalítica, a otros discursos y a la comunidad en general; una palabra, que se diga bien, que sea la consecuencia de un bien decir.

Se trata de un programa que tiene el ánimo de hacer trabajar, estudiar y pensar al practicante de la Orientación Lacaniana; a dar cuenta de su práctica, como así también a interrogar la misma en los diferentes ámbitos en que su praxis se pone en juego.

La práctica se propone interrogar al psicoanalista, inducirlo para que declare sus razones en este mundo de la utilidad directa.

Sostenemos que quedarnos en la posición de saber, un saber en la medida que se basa en la repetición y en la acumulación de lo ya dicho, ubica a los sujetos en el lugar de la pereza.

Ante el impacto que genera la época en la civilización, es posible demostrar cómo el psicoanálisis puede estar a la altura y ofrecerse como instrumento que logra expresar su colaboración y ayuda en temas que atañen a la misma, sean éstos científicos, legales, tecnológicos, culturales, creencias; etcétera.

En el discurso Amo el saber está del lado del trabajo, el Amo manda sin querer saber nada. El sujeto por su parte, queda del lado de la pereza. En tanto en el discurso histérico el saber se ubica en lugar de la producción.

Lacan en su Seminario se sitúa en la posición de analizante en la medida en que es él quien toma la palabra, esto lo vincula al discurso histérico.

Proponemos entonces frente a este sujeto perezoso la salida vía la formación atravesada por la investigación, la escritura y la transmisión. Ubicando el despertar en la dirección opuesta al adormecimiento. La pereza se dirige al ronroneo del saber.

Es pertinente aquí retomar la argumentación de Lacan: “…el saber se produce como un destello…”, donde privilegia el hallazgo como punto de partida de toda investigación; sin embargo, Lacan mismo se pregunta cómo pensar lo nuevo en términos abductivos, en el caso de la represión el retorno de los significantes producen el mismo goce, en tanto en términos de forclusión lo que surge es un pensamiento nuevo.

Quizás convenga hacer una breve digresión en referencia a “la abducción”, a la misma hace referencia J.A. Miller en términos de una producción de conocimiento que no es efecto del clásico razonamiento: hipotético, deductivo, experimental. Entonces, ese destello del que habla Lacan es un real que sorprende, un “relámpago” con carácter de certidumbre, una certidumbre inmediata, condición para la producción de un saber inédito, lo nuevo. Se trata de un acto sin Otro, que luego se inscribirá en el Otro, en un trabajo colectivo, estableciéndose una precisa analogía entre la abducción y la estructura del acto.

Investigación en Psicoanálisis y transmisión son inseparables. Miller argumenta que la invención de saber exige la desidentificación con el saber institucionalizado.

Cualquier investigación en nuestro campo implica el lazo al Otro, y a su vez es esperable -paradójica y necesariamente- la producción de un algo sin el auxilio del Otro.

Hay en la obra de Lacan un giro hacia la pragmática. Ponía el acento sobre los discursos, que son la manera de hacer, que definen en el sentido de las palabras, los usos en una sociedad dada más allá de la tradición. En cuanto al padre hoy Lacan plantea que en la época sólo queda un rastro, una cicatriz de la evaporación NP; de ello hay como efecto una segregación ramificada que multiplica cada vez más las barreras.

Esta intervención de lacan nos orienta y nos pone a trabajar en torno a los alcances, modos y efectos con que dicha segregación se manifiesta en nuestra civilización. Al mismo tiempo nos causa poder esclarecer sobre las incidencias que presentan en la clínica actual, para continuar sosteniendo aún hoy la eficacia del psicoanálisis.

Este giro es crucial para un programa de investigación. Se trata de ver como los sujetos proceden para hacer mantener juntos el parásito lenguajero que atraviesa su cuerpo y los acontecimientos.

Si gozar es conocer, experimentar, sentir las ventajas de poseer, según Diderot, se contraría el hecho de tratar el goce como si fuera una cosa del mundo, estable y cognoscible, cuya clave las ciencias de la naturaleza suponen detener en alguna parte situada entre la neurofarmacología, las neurociencias, y las psicologías experimentales.

El goce no es posible considerarlo por fuera de su sustrato subjetivo, supone en sí mismo tanto su certeza cuanto un retorno al sujeto que goza.

El goce supone la inflexión sobre sí mismo de la experiencia subjetiva.

Lacan en el Seminario 17, se refiere al concepto de verdad como residuos de los efectos del lenguaje, se trata de una verdad construida a partir de lo simbólico y que equipara con tal planteo a la ciencia, religión, literatura.

A finales del presente año se agregará una nueva palabra al diccionario producto de las circunstancias históricas: posverdad. Posverdad quiere decir que las aseveraciones dejan de basarse en hechos objetivos para apelar a las emociones, creencias o deseos del público.

Sobre esta cuestión tiene mucho que decir el contexto digital en que nos movemos y el modo como hoy llega y se transmite la información. Asistimos a la llamada: “prepotencia del número”.

Es preferible valorar la cantidad de adhesiones, de likes, de me gusta que tiene una presentación en las redes sociales en detrimento de su contenido; la verdad se mide por la cantidad.

Al decir de Domique Laurent, la neurosis ya no se presenta como la norma: “…la oposición entre normal y patológico ha sido subvertido por el psicoanálisis. Durante mucho tiempo se creyó que podía evitarse esta subversión considerando que cierto tipo de síntomas se apartaban un poco de la norma, siendo la neurosis casi la norma, o por el contrario distinguiéndolos radicalmente de éstas para situarlo en el marco de las psicosis…”

Todos nuestros discursos se presentan a partir de aquí como una defensa contra lo real.

Lacan habla de subversión del sujeto significando con esta expresión que el sujeto no es amo de su propia casa sino que está despojado de su bien más valioso: su identidad y su consciencia de sí.

 

Objetivo General

 

· Promover las investigaciones de los practicantes de la orientación lacaniana tomando en cuenta las formas de presentación de los síntomas y su traducción en demandas actuales; verificando los beneficios del tratamiento psicoanalítico, como modo de asegurar la supervivencia del psicoanálisis

 

Objetivos Específicos

 

· Poner de relieve en la transmisión los efectos y beneficios que produce el psicoanálisis en los sujetos. Su utilidad social.

· Investigar frente a las nuevas demandas de la época y tratamientos que se nos presentan.

· Compartir los modos de abordaje bajo transferencia, de los goces que quedan por fuera de la estructura del lenguaje.

· Promover la invención como lo esperable en una investigación, que sea del orden de la contingencia y lo no dicho (un análisis implica la condición de novedad uno por uno).

· Favorecer el seguimiento y control de las investigaciones establecidas.

· Promover la formalización del trabajo de los practicantes del psicoanálisis de la orientación lacaniana en las diversas instituciones sociales.

 

 

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